domingo, 4 de diciembre de 2011

ARTESANIA ES PASION INTELECTUAL

La artesanía no es una actividad comercial, un negocio o un modo común de generar ingresos económicos. La artesanía es pasión intelectual. Para lo demás existe un conglomerado de oficios rentables y profesiones de las artes aplicadas, donde la expectativa de amasar fortuna es más generosa y no hay que forzar tanto el cerebro en busca de rspuestas científicas en las artes o en el campo social. Trabajar con la cultura en cualquier lugar del planeta significa sacrificio y desprendimiento, pero en un mundo de intermediarios, donde las reglas de juego las imponen los comerciantes, el trabajo del artista queda relegado a la manipulación de los intereses mercuriales. En estas circunstancias pecaminosas se aprovechan los mercaderes del arte y la cultura. Pero nuestros artistas resisten la odiosa manipulación de su talento. Su formación le da el temple de la firmeza espiritual, y unen su cerebro y talento en una química que resiste toda tentación de la bajeza humana. Y la artesanía no escapa a esta vorágine de intereses. Porque a pesar de todo, la artesanía sigue siendo un medio de la promoción culturar popular de llevar el espíritu de identidad a cualquier clase social. Para lograrlo, el artesano debe de estar dotado de una sólida formación de las ciencias sociales, y tener siempre presente que artesanía no es un objeto, una pieza ni una figura por bella que ésta sea. Es todo aquello que mediante la elaboración manual pueda reflejar con autenticidad las costumbres y tradición de una región, país o pueblo. La artesanía no se exporta ni se importa. Es un patrimonio intangible de cada comunidad que representa la identidad en cada expresión y forma. No es lo que vemos y tocamos. Es lo que sentimos y amamos. Lo que observamos es una figura y lo que nos motiva es su esencia. Eso que no se ve pero que se siente, y que solo podríamos lograr con un acercamiento y estudios de las ciencias sociales afines, que convertiría a cada artesano en un efectivo promotor cultural. Al diseñar una pieza, debemos tener presente que no fabricamos solamente para recrear, decorar o llenar una función utilitaria. Cada pieza debe ser un mensaje de continuidad de nuestras costumbres.