martes, 26 de abril de 2011

PERFIL SOCIOLOGICO DE LA ARTESANIA

Desde la prehistoria el hombre ha librado una feroz lucha sobre la supremacía del concepto filosófico entre el materialismo histórico y el idealismo filosófico. Es difícil pensar cómo esos pueblos sobrevivieron en medio de una encarnizada batalla por el predominio de esos conceptos sobre sus ideas y forma de actuar. Es decir que si primero fue la idea, lo más lógico es que la materia definiera en algún oscuro rincón del talento humano el concepto de la idea sobre la materia. Soy enemigo acérrimo de las citas y de las referencias, pero creo necesario insertar un texto de Cavallaro y Vago-Hughes por considerarlo necesario y se lee así: “En épocas prehistóricas el artista era un “acedor” u “homo faber”, capaz de darle forma visible a las ideas simbólicas. La imagen vivía a mitad de camino entre el arte y el ritual. En las sociedades medievales, el artista (artesano) -paréntesis míos- era a menudo un bardo que cumplía una parte activa en las organizaciones sociales”. Me pregunto: Cómo era posible determinar cuando una idea podía representar una realidad o materia, capaz de transformar la vida de un pueblo. Es decir, que para que se diese la guerra, había que representar el sentido de la lucha a través del peligro o aquellos elementos ideológicos que conformaran una repuesta violenta y unitaria liberadora de la opresión. Este hecho puede sucederse a la inversa, como cuando un sector de la sociedad se convierte en grupo de lucha de una comunidad. Porque una de las responsabilidades de la artesanía es transmitir identidad. La artesanía no es un objeto ni menos una pieza. Es una forma de lucha, tanto de idea como de materia en cualquiera de los niveles sociales. La lanza del guerrero no sólo representaba una defensa contra el oponente, sino que servía de objeto de identidad para hacer prevalecer su cultura de identidad. También el escudo, la espada, el atuendo y sus artesanías protectoras. El canto, el poema y las recitaciones también eran y siguen siendo elementos de combate. De estos conceptos, nacidos de la precariedad del talento humano, nada escapa al azar sin una justificación que pueda definir el perfil sociológico de la artesanía. Hoy, al igual que antaño, experimentamos la misma suerte. Y es que se pretende restar calidad a una de las más expresivas formas de preservar la identidad cultural a través de la expresión artesanal de identidad.