lunes, 17 de octubre de 2011

UN TOQUE ETNICO A TU "LOOK"

Los etnólogos comprenden más la artesanía social que los artesanos. Son los genuinos representantes de nuestras costumbres y tradiciones. Escudriñadores de la antigüedad, sus investigaciones son joyas que nos muestra un mundo de posibilidades capaz de eternizar la esencia de nuestros antepasados. No obstante, muchos de estos valores van perdiendo vigencia histórica debido a la disgregación de ideas y conceptos unitarios de las ciencias sociales. La artesanía al igual que el folclore es la expresión más acabada del sentir de los pueblos. Los ritmos, la música, el baile, las danzas y el teatro son medios de expresión colectivos. Ninguno de estos elementos puede actuar por sí solo. La actividad artesanal debe estar a la par en términos intelectuales con las ideas de avanzada, para hacer muro de contención a los tsunamis de la perversión cultural. Las pasiones humanas son más violentas que las excavaciones del paleontólogo en busca del hueso perdido. A veces es más difícil encontrar un mensaje creador a la vuelta de un muro milenario, que un fósil de dinosaurio debajo de una roca en el desierto. El vestir, ese nuevo “look” que nos distingue y no hace diferente lleva impreso en la piel el cuestionamiento de la identidad. Ese toque mágico que nos diferencia del montón en una comunicación con el pasado. Y no porque sea vetusto el pensamiento. El término “look” que encierra todo lo que significa apariencia, fachada, aspecto, mirada y en este caso aplicado a la moda, debe ser tratado con todo el cuidado posible en el marco de la creatividad del artesano y muy especial aquel que se dedica a diseñar atuendos y accesorios para el vestir. Es que la personalidad creativa y transmitida es algo íntimo del quehacer del artesano en capacidad de dar un toque étnico de look a para entrar a la moda. Para vestir y decirle al mundo que eres de aquí o de allá. Que tiene identidad, que busca realzar la personalidad con ese toque mágico como un reflejo de lo que amamos.